Texto: Paul Hofman
Foto: Remon van den Kommer
Vídeo: Paradox Productions
Bailarín y coreógrafo Ahmad Joudeh: ‘Dance or Die’.
Ahmad Joudeh (32) es sin duda este año el embajador con la historia de vida más conmovedora y, al mismo tiempo, inspiradora. Ser embajador de Pride 2022 significa mucho para él: ‘Quiero ser la voz de las personas refugiadas. Y un referente para ellas en los países donde actúo.’ Lo entrevistamos entre ensayos para su actuación de danza para el World Economic Forum en Ginebra, Suiza. Se le nota cansado, pero cuando hablamos de Pride 2022 sus ojos se iluminan.
Campo de refugiados
Ahmad nace en un campo de refugiados en Siria. Su madre es siria y su padre palestino. Crece junto a su hermana y su hermano en el campamento donde la familia intenta sobrevivir. Como ellos, no tiene nacionalidad. ‘En el campamento me molestaban de niño, pero aprendí desde pequeño a defenderme. Había tantas peleas en la calle. Luchaba literalmente por sobrevivir.’ Ahmad es apátrida y gay por lo que no se le considera un ciudadano sirio de pleno derecho. ‘Me pusieron en un rincón.’
Amor por la danza
Tiene apenas ocho años cuando descubre que moverse y bailar lo son todo para él. A su padre no le gusta y se lo prohíbe. Pero Ahmad sigue bailando a toda costa. ‘Seguí mi corazón. Moverme es mi vida. La danza es mi aliento. Nada podía y puede detenerme.’ Su padre llega a pegarle y una vez lo hiere tan gravemente que Ahmad no puede bailar durante un tiempo. Pero nada ni nadie puede arrebatarle el amor por la danza.
Horrible
Un documentalista neerlandés lo ve actuar en Siria en 2016. La guerra civil en el país está en su punto más álgido. ‘Cuando bailo me siento libre. Siria es mi país.’ Ahmad mantiene todavía mucho contacto con la familia que se quedó en Siria. Baja la mirada. ‘Me preocupa mucho su situación. El hambre es enorme y la gente está muy pobre. Simplemente no hay suficiente comida. No puedes imaginar lo que es para personas que lo han perdido todo: sus hijos y su casa.’ Vio cohetes, morteros, atentados, la violencia horrible, lo vivió todo. ‘Horrible.’ ¿Cómo llegó a los Países Bajos? Lo reclutaron para ser bailarín en ballets nacionales de todo el mundo, desde Australia hasta Estados Unidos. ‘No sabía nada de esos países.’

Golpe del destino
Que acabara en los Países Bajos fue cuestión de azar. Gracias a la persistencia del director Ted Brandsen del Nationaal Ballet vino a los Países Bajos. ‘Me llamaba todos los días.’
‘Aunque no sabía nada de los Países Bajos, decidí venir.’ Eso cambió su vida por completo. ‘Ese vuelo de cinco horas lo tengo grabado en la retina. Todo cambió.’ Aquí lo inconcebible se convirtió en realidad. ‘Soy libre.’ Tiene la sensación de estar en una película.
Detestable
En Siria se da cuenta de que le atraen los chicos. Lo oculta. ‘En ningún momento pensé en salir del armario.’ La homosexualidad se castiga con pena de muerte. Aunque el gobierno sirio ya no la aplicue, la organización terrorista IS sí lo hace. ‘Salir del armario como gay significa la muerte. Según ellos la homosexualidad es impura y detestable. En mi opinión no eres menos hombre si amas a un hombre. Esta es la vida que quiero llevar. No quiero otra.’
Ahmad tenía 23 años cuando decidió hacerse un tatuaje con su lema de vida Dance or Die en la nuca, en el lugar donde le daría el cuchillo en caso de ejecución. Para Ahmad Joudeh bailar equivale a existir. Dejar de bailar no es una opción para él.
En los Países Bajos descubre lo que es la libertad. ‘Aquí por fin pude ser yo mismo. Recuerdo como si fuera ayer el primer desfile marítimo de la Gay Pride al que asistí. Fue en 2018. Lloré cuando vi la barca de la policía rosa. Wow. Que te protejan así y puedas ser tú mismo. Increíble.’ Nunca pensó que llegaría a navegar él mismo. ‘Tras cinco años en los Países Bajos me atrevo. Navego con la UNHCR-barca (United Nations High Commisioner for Refugees)). Desde hace un tiempo también soy uno de los rostros de esta organización de refugiados. Al igual que lo soy para SOS Kinderdorpen. ‘Para un papel de embajador doy todo mi tiempo.’ El año pasado Ahmad obtuvo su pasaporte neerlandés.
Sin palabras
Su primera reacción al saber que sería embajador fue quedarse sin palabras. ‘Lo primero que me vino a la cabeza fue lo mucho que los Países Bajos me valoran. Es una sensación muy especial. Estoy enormemente agradecido de desempeñar este papel de embajador.’ Para Ahmad es un gran paso que le llena de orgullo. Él ve con sus propios ojos que dentro de la comunidad LGBT todavía existe discriminación. ‘Esa tendencia a encasillar y dividir en grupos tiene que acabar.’
Mensaje
Su mensaje será subrayar lo importante que es vivir en seguridad y paz, protegido por el Estado. Y añade: ‘Y que da igual tu nacionalidad, religión o género. Quiero ser un ejemplo para la gente: no hay nada de malo en ser totalmente tú mismo. Vivir como quieres y amar a quien elijas.’ La semana de Pride Amsterdam 2022 la tiene libre en su agenda. ‘Donde pueda apoyar a la gente, lo haré. Y estoy deseando ser embajador.’ La vida le sonríe. Gracias a su talento, carisma y entrega, es el embajador ideal de Pride. Ahmad seguirá bailando al son de la libertad. Parar no es y no será una opción para él. ‘Estoy orgulloso de quién soy y de cómo vivo.’
Embajador del Pride desde 2022