
Texto: Paul Hofman
Foto: Leon Hendrickx
Video: Paradox Productions
Haroon Ali: 'Aprender de las experiencias de los demás'. Es periodista independiente, escritor, columnista y productor. Recientemente publicó su último libro, Spectrum, con el subtítulo la comunidad arcoíris en el siglo XXI. Haroon (41) escribe principalmente sobre cultura, diversidad y el espíritu de los tiempos. Se siente orgulloso de ser embajador de Pride Amsterdam.
Cuando hablo con él poco después de anunciarse su nombramiento como embajador, parece contento. ‘Me siento muy honrado. Aparentemente, en los últimos años he contribuido lo suficiente a la comunidad arcoíris como para que me pidieran esto.’
Centro de atención
Sobre su salida del armario cuenta: 'Cuando a los 21añossalí del armario, me sumergí de inmediato en la vida nocturna gay con un buen amigo que ya se había asumido antes. He vivido casi toda mi vida en Ámsterdam, pero entonces descubrí otro mundo nuevo que antes no me atrevía a explorar. Sé que siempre me fascinó Parada de Barcos cuando veía imágenes en el telediario. También he tenido la oportunidad de estar varias veces en una embarcación, lo que siempre es una experiencia indescriptible. Cuando ves a toda esa gente en la orilla vitorear y saludar, por un día te sientes el centro de atención en lugar de un marginado.'
Como embajador, es la persona ideal para Pride Amsterdam. ‘Lo difícil de los títulos es que hay muchas otras personas que también los merecen, o que a veces los merecen más que tú. Pero creo que me pidieron porque acababa de publicar un libro sobre la comunidad arcoíris y también hice un documental muy comentado sobre la homosexualidad en el Islam.'
Dada su trayectoria —Haroon creció como queer en una familia paquistaní-neerlandesa de tradición islámica— aporta algo de diversidad a un grupo de embajadores ya colorido y plural. 'Como periodista y escritor soy también un narrador. Me parece especial poder compartir mi historia ahora con un público más amplio, pero sobre todo espero transmitir las historias de otras personas y dejarme inspirar por la variedad de gente que sin duda conoceré en todos los eventos.'
'Diferente'
Ha pensado en cómo desempeñar su papel como embajador. ‘Hay muchas maneras de hacerlo, así que espero poder ser útil el próximo año. Me gustaría, por ejemplo, reunir activistas para debatir durante Pride Amsterdam sobre el tema Together. ¿Cómo mantenemos unida a la comunidad? También creo que la magnífica película Joyland, sobre el amor entre un hombre paquistaní y una bailarina trans, merece una audiencia mayor. Podríamos organizar una proyección con un conversatorio posterior.’ Sobre su mensaje: ‘Muchas personas queer se sentían antes “diferentes”. Pero a menudo recorrimos caminos similares hacia la aceptación (propia). Creo que deberíamos centrarnos menos en lo que nos distingue y más en lo que nos une.'
Como periodista y columnista, Haroon no oculta su opinión. Quiero saber qué le preocupa más respecto a la comunidad LGBTQIA+. ‘La sociedad se polariza cada vez más; la gente se refugia en su propia burbuja y ya no quiere escuchar a quienes piensan o viven de forma distinta. Eso también lo veo en la comunidad, que se fragmenta en grupos y subgrupos. Mientras tanto, tenemos tanto que aprender de las experiencias ajenas. Precisamente esas diferencias internas hacen a la comunidad arcoíris más diversa y fuerte.’
La sigla LGBTQIA+ incluye muchas letras. Se oye dentro y fuera de la comunidad que una persona tiene muchas identidades pero que se la reduce a una sola casilla. En resumen: ¿LGBTQIA+ o comunidad queer/arcoíris? ¿Qué opina Haroon?
‘Una persona es, en efecto, más que su sexualidad y su identidad de género; llevamos con nosotros un abanico de identidades. Por eso no se puede enfocar en un solo aspecto, sino ver la interconexión y la superposición entre identidades. Al mismo tiempo, necesitamos palabras para describir lo que sentimos y en lo que creemos. Las etiquetas ayudan a que las personas afines se encuentren y se organicen. Y gracias a las etiquetas podemos llamar la atención sobre grupos que aún enfrentan muchos problemas y resistencia, como las personas no binarias, trans e intersexuales. Solo cuando tod@s seamos tratad@s por igual y se nos vea como personas plenas y multifacéticas, podremos dejar de lado esas etiquetas. Hasta entonces, apoyo el uso de la etiqueta queer como término paraguas para quienes se apartan de la norma. Yo, además, prefiero hablar de la comunidad arcoíris, en todos sus colores y formas.'
Su mayor reto para sí mismo y para la comunidad queer lo expresa así: ‘Al final de mi libro Spectrum describo cómo, a mi juicio, me sitúo entre dos generaciones. Como millennial de 41 años, tengo mucho respeto por los gays y las lesbianas que lucharon el siglo pasado por nuestros derechos. Mi libertad y seguridad están legalmente protegidas gracias a sus esfuerzos. Mis predecesores también perdieron a innumerables amigos durante la crisis del sida. Gracias a la investigación médica que ellos impulsaron y siguen financiando, hoy puedo amar sin miedo. La generación posterior a la mía a menudo no valora esa tranquilidad mental. Quien no profundiza en la historia rosa, da por sentados esos regalos.'
‘Pero una generación más joven nos ayuda a imaginar un mundo nuevo. Piden atención sobre el racismo institucional, también dentro de las organizaciones LGBTQIA+. Gracias al movimiento MeToo, las mujeres queer alzan más la voz en el debate arcoíris, que durante mucho tiempo fue acallado por hombres gays. Ellas confrontan a los gays sobre su sexismo y misoginia, a menudo envueltos en humor camp. También me alegra que ahora se hable entre hombres gays sobre conductas transgresoras y consentimiento, porque eso puede aliviar mucha vergüenza. Esos debates pueden chocar, pero no pasa nada; a veces son necesarios. Espero que jóvenes y mayores sigan aprendiendo unos de otros y que también me mantengan crítico.'
Embajadora de Pride desde 2024